Opinión

El humor como democracia

La columna de Javier Arco

Probablemente llegue tarde a este debate, pero me veo en la obligación moral de puntualizar algunos aspectos y sobretodo romper la espiral del silencio. Se trata del controvertido skech de Dani Mateo, en el cual sale “sonándose los mocos” con la bandera de España. Parece que ha ofendido a bastantes personas que se han sentido insultadas porque han hecho humor con su símbolo nacional. 

Las respuestas no han tardado en llegar, especialmente por parte del famoso Frank Cuesta, que en un ejercicio de sensacionalismo ha echado en cara a Dani Mateo que la bandera representa a España y que con ese gesto ofendía gravemente a los valerosos militares que defienden nuestra libertad fuera de nuestras fronteras. Se ha confundido un poco además diciendo que la bandera (un símbolo) es un valor y a la misma vez ha querido decir que nos representa a todos, en fin, se ha hecho un lío. Pero lo más grave no es eso, lo más grave es relacionar una acción realizada dentro de un programa humorístico con una falta de respeto a nuestros militares, a los fallecidos por el terrorismo de ETA,… No sé si se habrán dado cuenta, pero es una radicalización brutal del argumento. Está relacionando sucesos que todos como ciudadanos obviamente apoyamos y que nos hacen sentir consternados con un simple gesto dentro de un skech de un programa de humor. Obviamente el humorista no se ha querido burlar de todas las personas que se sienten unidas por la bandera de España ni de los militares, policías, médicos (los cuales Frank no menciona , por cierto) de nuestro país. 

En cuanto estamos poniendo límites al humor estamos poniendo límites a la propia democracia. Y esto cada vez influye más en nosotros como sujetos políticos que están siendo instrumentalizados para percibir cualquier tema político en términos de odio y guerra. Incluso humoristas catalanes en TV3 han hecho lo mismo que Dani Mateo, pero con la ‘senyera’ (su propia bandera) y no se les ha condenado socialmente de esta manera. ¿Por qué? Porque solo son símbolos. No hay que ofenderse por lo que se haga con ellos. 

Yo me considero republicano, sin embargo me da exactamente igual que se haga humor con esa bandera, porque lo que de verdad es importante para mí no son los símbolos sino los VALORES. Muchas veces se confunden los valores con los símbolos y se asocian valores erróneos a determinados símbolos. No seré yo quien relacione nuestra bandera con ningún tipo de ideología, porque eso no podría estar más desacertado y fuera de sentido. Sin embargo sí que defenderé los principios que se deben respetar en nuestro país y que tanto nos ha costado alcanzar: la libertad (de expresión, de asociación, de prensa,…), la igualdad, materializada en nuestros servicios sociales, la solidaridad, etc. 

A fin de que el lector reflexione: ¿Qué significa para usted un símbolo nacional? ¿Qué es exactamente el sentirse español? ¿Es sentirse atraído por la tradición de nuestro país? ¿Por su esencia? ¿Qué es la esencia de la patria? ¿Incluimos a los inmigrantes dentro de nuestra concepción de nación? Se trata como podrán observar de sentimientos y conceptos muy difíciles de definir. Cada cual se identifica con sus correspondientes símbolos y valores. Y dentro de un símbolo pueden convivir un sin fin de valores que no tienen porqué ser excluyentes per se. Es por eso que no tiene sentido sacar polémica de depende qué cosas, pues esto podría contribuir a la radicalización ideológica. 

El hecho de que se monte tanto revuelo porque un humorista “se suene los mocos” con la bandera de España tiene mucho que decir de la sociedad en la que vivimos. Dice mucho de nuestra tolerancia y de nuestra visión de la política. No debemos dejar que los medios hagan con nosotros lo que quieran con noticias como esta. No podemos dejarnos llevar por banalidades y sensacionalismos a la hora de posicionarnos políticamente. Muchas veces olvidamos que la libertad para reírse de las cosas y hacer humor con ellas también es democracia. Hay que tomarse el humor como tal, dentro de su contexto. Llevarlo más allá de eso solo puede desembocar en derivas autoritarias. 

Anuncios

2 comments on “El humor como democracia

  1. Una visión acertada de un adelantado a su tiempo, un verdadero miembro del MAN

    Me gusta

  2. Personalmente, soy partidario de que cada cual halle en la bandera propia representación: si para unos es patria, honor y demás, genial. Si para otros, simboliza un recurso para enmascarar injusticia social, desigualdad y vergüenza, que sea así a su vez.
    En resumen, que hay que tolerar ambas visiones. Y eso se traduce en que si alguien, incluso odia declaradamente su país, está en su pleno derecho.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: